12. Las cartas de marear

15 05 2007

En el post anterior he mostrado como con una carta similar a la Pisana se carteaba y se podía conocer siempre la diferencia de longitud tanto con respecto al puerto de partida como al de llegada, y que las latitudes no se utilizaban para la navegación, de ahí que Llull no nombre para nada la Astronomía como ciencia básica de este arte, pues la latitud se medía en función de la altura de la polar o de otra estrella conocida.

Falta por explicar cómo conocer el ángulo con el cual ceñir cuando se deseaba variar el viento de navegación en un momento determinado de la misma, pero ya llegaré a ese punto; por ahora fijémonos en la figura siguiente que resume lo que conocemos sobre las cartas medievales de marear.

 Carta medieval

En la carta, únicamente existen tres meridianos, el de partida, el de llegada y el del ombligo; en los puntos intermedios los meridianos no forman líneas rectas y ni siquiera siguen una orientación determinada. La carta viene condicionada por los vientos de navegación, Llull los sitúa tal cual los he dibujado, pero los maestros cartógrafos dibujan los círculos de vientos, sobre ellos los nudos, y partiendo de cada nudo los vientos que quedan interiores a los círculos; es posible que lo hagan por estética o por tener siempre cerca del punto de partida o de cualquier punto intermedio el viento que han de dibujar y no tener que trasladarlo mediante paralelas desde el puerto de salida.

Hay que tener en cuenta que la Rosa no aparece en los portulanos hasta 1375 así que el concepto, dada la cantidad de portulanos anteriores, debió fijarse muy próximo a esa fecha, ya que como nos muestra Llull no existía ni siquiera una palabra para definirlo.

Así que es característica de los portulanos, tal y como han encontrado los que han estudiado sobre ellos que los meridianos no forman líneas definidas (excepto los tres que he marcado) y que tampoco es posible definir líneas para los puntos que tienen la misma latitud, y yo he mostrado como siguiendo una navegación por vientos, se puede cartear en una carta tipo Pisana. Esta navegación por vientos, es lo que recibe el nombre de navegación ortodrómica, porque la dirección de navegación es un arco de círculo máximo de la esfera que recibe el nombre de curva ortodrómica. Veamos ahora un simulacro de carta actual:

En ella, los meridianos son líneas paralelas verticales (y los paralelos son paralelas horizontales que no se han dibujado) y la navegación se efectúa por rumbos, es decir la dirección de navegación corta a los meridianos siempre con el mismo ángulo tal y como ahí se muestra. Es lo que se llama una navegación loxodrómica

carta-actual.jpg

Todos aquellos que defienden la hipótesis de que los portulanos son cartas arrumbadas, es decir trazadas con ayuda de la brújula para definir los rumbos defienden también que la navegación medieval era una navegación loxodrómica.

Pero si como se ha estudiado por muchos expertos, en los portulanos es imposible definir los meridianos como líneas estructuralmente coherentes ¿Cómo es posible trazar sobre ellos los rumbos y dar origen a una navegación loxodrómica? Hasta ahora nadie ha respondido a esa pregunta y mucho menos ha sido capaz de explicar cómo se navegaría con un portulano.


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