18. La brújula.

24 05 2007

Puede parecer que en una navegación tipo ortodrómica como la que vengo describiendo la brújula no tuvo sentido y su incorporación a la navegación fue un mero accidente que no llegó a consolidarse hasta pasados los siglos.

Nada más falso, la brújula fue una auténtica revolución y para ello no tenemos más que ver la figura de más abajo:

Brújula 1

A lo largo de toda la derrota, la aguja siempre señala el norte, y el compás magnético nos puede medir directamente el ángulo del eje de la nave con el meridiano local y eso ocurre también en el momento de arribar al punto P y comenzar la maniobra de ceñida.

El piloto ceñirá hasta dejar asentado el eje de la nave formando con la aguja de la brújula el ángulo necesario para enfilar la proa hacia el puerto de llegada; no son necesarios cálculos para determinar ningún valor, ni elementos externos que mantengan la enfilada del compás de navegación para dirigirse hacia el puerto de arribada. Eso significa hacer la maniobra en mar abierta y sin necesidad de estar pendientes del amanecer o de la puesta de Sol utilizando al astro como elemento externo fijo.

Se puede comprender entonces la rápida aceptación del instrumento, pero… ¿señala realmente el norte la aguja magnética? Ya sabemos que no ¿Cuánto tiempo tardaron los pilotos en darse cuenta? Yo diría que muy poco tiempo.

Nadie está tan loco como para lanzarse a una aventura donde te juegas la vida, con nuevas tecnologías sin que durante un tiempo pervivan una junto a otras, así que pronto debió conocerse el hecho de que el Norte magnético no era exactamente el Norte geográfico, pero lógicamente eso debió quedar en el secreto de los profesionales, y es más que probable que cuando adquirían una brújula nueva sabiendo el pie del que cojeaba en un par de maniobras conocidas la tarasen antes de utilizarla en derrotas de más riesgo.


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Un comentario

17 05 2008
xpforo

interesante

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